domingo, 1 de mayo de 2011

SSNA.6DF



Me duele saber que pienso en tí.
Me duele  haberte conocido. 




Cada mañana y sin excepción, la misma desesperación de todas las anteriores.

No miro nunca hacia la izquierda, pero sé perfectamente que estás, igual que siempre. Cada día cierro los ojos y respiro, tratando de olvidarme de la idea de que estás, y entonces, inevitablemente, la veo a ella, que entre risas gira a mi izquierda. Creyéndose vencedora y con la potestad de hacer daño a su libre albedrío.

Como cada mañana, trago mi orgullo y miro al suelo. Como cada mañana me muero un poco más.





Creo que la frase que más he escuchado últimamente es "las personas cometen errores, y de los errores se aprende"... ¿En serio? ¿eso tiene que calmarme?.
Depende, de los errores se aprende, A VECES.
No va a calmarme que todo el mundo acepte la situación como un error, y que simplemente sea su víctima. ¿De qué me vale ser víctima? ¿de qué me vale tener razón?.
Ser la comidilla del barrio, y la pobrecita no me vale, no me vale tener hombros en los que apoyarme, no me vale tener que escuchar discursos uno tras otro de apoyo, como si fueran discos rallados. Creo que ni siquiera escucho, creo que cada vez que se compadecen de mí, me hacen más daño, porque a pesar de todo, yo sigo pensando que el error no es ella, si no yo.
"Lo peor que haces es dejar que te vea así" , todo esto es tan controlable, que entiendo que soy una profunda subnormal al dejar que me afecten las cosas y pensar que tengo derecho a estar jodida sin tener que fingir.

Me hacen sentirme como esa vez en la que no se aprende de los errores hasta que los errores te comen, te mastican, te digieren, te echan todo su jugo intestinal, pancreático y biliar, con todas sus enzimas, proteínas, glucosa, monosacáridos, aminoácidos, y grasas, desintegrándote y convirtiéndote en esos productos pastosos que a todo el mundo dan asco.... esos que a su paso por el intestino acaban formándose en MIERDA.

Agradezco todos esos apoyos en base a que mi vida es una mierda. Estoy en un espléndido momento, en el que lo que más me apetece es salir de casa a que me vean mi cara de " No me mires, no te acerques, no me toques, no me hables, ¡muerdo! ".
Me apetece tanto salir y verle con ella entre besos y vuestras frutitas. Dibujo tachones en las esquinas de mis libretas, mientras pienso que la guerra todavía no ha acabado, pienso que voy a luchar hasta el final, que nadie me derrumbará, que soy fuerte, que soy una insensible, que no tengo corazón, que me aferraré a mi posición con uñas y dientes, pienso que nadie me arrebatará mi puesto, que yo soy la que ocupa su lugar, que mientras que yo siga aquí, ella será un simple complemento del nombre que ni siquiera tiene la capacidad de término adyacente.

Pienso que soy invencible, pero no me doy cuenta de que lo que cometo son errores y más errores, errores que me pasan factura y me hacen más fuerte innecesariamente, errores que me convierten en esa mierda. Ahora, soy un error completo, he luchado todo lo que tenía que luchar por nada, más bien, me he concienciado de que tenía que luchar, pero no he luchado, he mantenido mi orgullo alto hasta que la humillación picara a sus puertas, pero no ha picado. Hoy, he conseguido una batalla, pero no estoy contenta, quiero más lo quiero todo, tengo sed de victoria, tengo sed de volver a ser invencible, una barrera infranqueable, ganar todas las batallas que tengo por delante, quiero volver a ser la misma mujer de piedra que era. Preparate monada, porque como me pongas de más buen humor, se precipita el peor asesinato canino de la historia o lo que es peor, vas a conocer quién es carlotina, pero sin rencores, que soy muy buena persona.

1 comentario:

Na dijo...

Amo como escribes enserio (:

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